Ubicada en una zona elevada de Cosquín, esta vivienda estilo americano a dos aguas nos presentó un desafío logístico único: el terreno se encontraba a aproximadamente 5 metros sobre el nivel de la calle, lo que impedía levantar las paredes directamente desde el camino —cada panel pesa cerca de 300 kg.
Durante una semana y dos días, nuestro equipo trabajó en el terreno para armar y construir la casa íntegramente allí, optimizando tiempos y garantizando seguridad en cada etapa del proceso.
La vivienda fue realizada con nuestro sistema constructivo en seco, utilizando:
Durlock en el interior
Fibrocemento en el exterior
Aberturas de alta calidad, pensadas para aportar confort, aislamiento y durabilidad
El resultado fue una casa sólida, eficiente y adaptada al entorno, construida en tiempo récord, incluso frente a condiciones topográficas desafiantes.